Los timos en internet a veces no son más que una evolución de las típicas estafas que se propagaron a mediados del siglo XX. Estas estafas nunca se han ido, solo han evolucionado para adaptarse a las nuevas tecnologías.
La evolución del timo de la estampita
El timo de la estampita, en su versión tradicional consiste en engañar a la víctima utilizando la soberbia de las víctimas. El estafador se hace pasar por una persona ignorante y a veces con alguna discapacidad intelectual, que lleva una bolsa o sobre lleno de billetes a los que llama estampitas y desea vender por mucho menos de su valor. El timador dice que son estampitas y el estafado cree que el que engaña es él.
Otras versiones del timo
El timo de la estampita se ha presentado de muchas formas. Hace algunos años circulaba por la red la llamada carta nigeriana en la que un presunto heredero de una millonaria fortuna de origen nigeriano solicitaba ayuda para cobrar su herencia y pedía un adelanto para sufragar los gastos y las tasas de cobrarla a cambio de una parte de la herencia. Al final ni existía la herencia, ni el tonto era el supuesto nigeriano. En la actualidad hay variantes de esta estafa que intentan engañarnos con otras ofertas como premios.
Las estafas clásicas también tienen recorrido en internet
No solo el timo de la estampita ha hecho el salto a la era digital, sino que también lo han hecho otros timos como el del tocomocho, gracias al phishing.
En este timo, la victima suele picar a través de un correo electrónico en el que se anuncia que ha ganado un premio. Pero para cobrarlo es necesario que aporte algunos datos personales. A veces, el ciberdelincuente va más allá y pide un anticipo para cobrar el premio con la excusa de sufragar los gastos y las tasas derivadas de la transferencia bancaria.
Phishing, smishing y el engaño de jugar con las emociones
El del inspector del gas ha evolucionado en uno de los timos más utilizados en internet últimamente. Se trata de los SMS o mensajes de WhatsApp en los que una supuesta institución o organismo como la Dirección General de Trafico (DGT) o una empresa del sector energético, … reclaman una multa o una factura impagada adjuntando un kink para agilizar el pago. A este tipo de estafa se la conoce como smishing y son mucho más habituales de lo que pensamos.
Si recibimos algún mensaje de este tipo debemos ignorarlo y bloquear al número des de donde los lo han envido si es posible. Si hemos clicado en el enlace, tenemos que guardar todas las pruebas y hacer capturas de pantalla. En el caso de haber proporcionado información bancaria, tenemos que ponernos de inmediato en contacto con la entidad financiera para informar del incidente y que adopten las medidas oportunas.
Jugar con las emociones siempre resulta rentable. Los WhatsApp que recibimos con un supuesto mensaje desesperado de un familiar cercano, como un hij@, en el que se relata una situación grabe que solo se soluciona con una transferencia bancaria, es un engaño que últimamente esta en auge y gracias a la inteligencia artificial cada vez son más difíciles de detectar por parte de las víctimas. Al igual que las llamadas estafas románticas, en la cual la victima cae en las redes del ciberdelincuente el cual utiliza información y/o imágenes falsas de un famoso o persona atractiva para construir una identidad falsa con el objetico de engañar a sus víctimas manipulando sus emociones.
Fraudes online más comunes
A demás de las adaptaciones de las estafas clásicas, Internet también ha sido la cuna de muchas estafas que se han creado en este medio y que se han mejorado con el tiempo.
En 2024, los timos más utilizados por los ciberdelincuentes fueron los de tipo smishing o SMS falsos, con estos principalmente se busca substraer información confidencial, como la financiera o datos personales. También abundan las llamadas telefónicas falsas o vishing en las que el responsable de una entidad bancaria o alguien de recursos humanos llama solicitando información u ofreciendo trabajo, las estafas de inversión que se propagan por redes sociales, loas de compras online que se usan para robar datos bancarios y que habitualmente abundan en época de rebajas, entre otras estafas.
¿Cómo detectar las estafas online?
Aunque cada vez estamos más informados de estos engaños y conocemos a mas personas de nuestro entorno social que han sido víctimas, no esta de mas tener en cuenta algunos consejos para estar alerta y evitar ser víctimas.
- Phishing
Teneos que fijarnos en el remitente del correo electrónico y en el asunto. Cuando se trata de un engaño, habitualmente tiene un tono de urgencia y puede tener muchos errores de ortografía.
- Estafas de compra online
Tenemos que estar muy atentos a los descuentos que ofrecen. Suelen ser bastante descarados por lo altos que son. Sobre todo, tenemos que desconfiar si se nos reclama el pago a través de transferencia bancaria.
- Llamada del banco o empresas de recursos humanos
Nunca debemos dar los datos personales. Si se trata de una entidad bancaria, esta información ya la poseen y las empresas de recursos humanos, tampoco la tiene que pedir ya que tienen que tener nuestros curriulum vitae donde ya les consta.
- Tenemos que sospechar cuando se nos pide información personal o cuando se apela a la urgencia para que rellenemos un formulario o hagamos alguna acción. Siempre tenemos que comprobar que el sitio en cuestión es el auténtico.
Conclusiones
En resumen, es fundamental estar siempre alerta y ser cauteloso cuando se trata de correos electrónicos, ofertas de compra y solicitudes de datos personales. El sentido común y la prudencia son nuestros mejores aliados para evitar caer en las trampas de los estafadores. Verificar la autenticidad de las fuentes y nunca compartir información personal sin estar completamente seguros puede ahorrarnos muchos disgustos y proteger nuestra seguridad en línea.
